Todas las personas somos diferentes, cada uno tenemos unas cualidades que nos hacen especiales, diferentes y únicos. Pero no todos somos capaces de verlo.
Pasamos por la vida de forma rápida, en muchas ocasiones no paramos a vernos a nosotros mismos, ni siquiera nos paramos a escucharnos para saber lo que necesitamos. Intentamos cuidar al que nos rodea, intentamos que nuestra pareja esté contenta, sabemos lo que le gusta, lo que puede desear… o estamos pendientes de nuestros hijos o nuestros padres; que no les falte de nada, que nos cuenten que les preocupa para poderles ayudar… Pero, no nos pararnos a ver lo que nosotros necesitamos o queremos.
Nos levantamos por la mañana y arrancamos el día, llevamos a cabo nuestras rutinas y actuamos por inercia, sin ni siquiera mirarnos al espejo, sin pararnos para conocer lo que necesitamos, sin escuchar lo que nuestro cuerpo y nuestra mente nos dice.
Rara es la persona que está contenta al 100% con su cuerpo, hay a quien no le gusta su nariz, a quien no le gusta su barriga, o quien no acepta sus cambios físicos producidos por el paso del tiempo, por la edad. Pero, ¿cuántos de nosotros no nos paramos a trabajar nuestra autoestima?
¿Qué es la autoestima?
La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos, se mide por el grado de autovaloración y autoconfianza. Una persona con la autoestima alta, es una persona que se valora de forma positiva y tiene confianza en si misma, conociendo sus defectos y necesidades y una persona con la autoestima baja no tiene confianza en sus capacidades, ni se valora de forma positiva, sus defectos y necesidades le hacen sentirse inferior.
¿Qué problemas pueden generar una baja autoestima?
Las personas con una baja autoestima no suelen prestar atención a sus necesidades, creen que no son validas para que los demás las quieran y si las quieren no entienden el motivo. Pueden haber ocultado el motivo por el que se sienten inseguras y pensar que si lo conocen van a dejar de quererlas. También hay personas que no se abren a conocer a otras personas porque estas inseguridades le hacen dudar de los demás.
En otras ocasiones la falta de autoestima es más sutil, la persona tiende a ocultarse, no valorándose a si misma. Buscan el reconocimiento externo, pero no se aceptan a sí mismos. Este reconocimiento externo les suele servir de forma temporal, pero sus inseguridades se centran en otra parte de su aspecto físico, creándose un bucle de forma continua. Nunca llegan a estar contentos con ellos mismos, porque no se trabaja el problema de base, la fata de autoestima.
Una falta de autoestima ayuda a la aparición de trastornos de la conducta alimentaria, fomenta el consumo de sustancias como el alcohol o el cannabis, puede ser la causa de episodios depresivos o de ansiedad, o puede formar parte de la base de trastornos de personalidad e incluso de conductas suicidas.
¿Qué podemos hacer para trabajar nuestra autoestima?
El mejorar la autoestima está en tus manos, debes trabajar los pensamientos distorsionados, evitar el compararte con los demás, conocer tus cualidades, aceptarte como eres y quererte tal cual.
Cada persona es irrepetible, tenemos unas cualidades que nos hacen especiales, diferentes y únicos. Debes encontrar tus fortalezas y trabajar con ellas para que eclipsen a tus inseguridades. Puede parecer difícil, pero cuando empezamos a aceptarnos y a darle la importancia que se merece a nuestros defectos, la gente que nos rodea ve ese brillo en nosotros y eso hace que cada vez los defectos, que en un principio nos limitaban, pasen a segundo plano.
Mientras más nos aceptamos, mientras más pasan a segundo plano nuestras inseguridades, más positivos y más poderosos somos. Está sensación se refleja en nosotros y actúa como un imán atrayendo a la gente que nos rodea.
¿Por qué quererme me ayuda a querer a los demás?
En una relación de pareja:
Cuando tienes una autoestima baja, crees que no eres lo suficiente, que es difícil que los demás puedan quererte, por lo que te puedes conformar con lo/la primero/a que pase. Puede que esa persona no te llene del todo y te centres en los aspectos que no te gustan y se lo echarás en cara. Puedes tener miedo a estar solo/a y cedes más de lo que quieres o debes. Puedes ser más dependiente en todos los ámbitos, buscando la aceptación externa de forma continua, haciendo que la otra persona tome todas las decisiones. No te valoras como mereces, no reconoces tus virtudes, que seguro que son muchas y tiendes a idealizar a tu pareja.
Cuando tienes una autoestima alta, sabes lo que quieres y lo que necesitas, conoces tus virtudes y buscas a alguien que las pueda ver y valorar también. Quieres a la otra persona por lo qué es y por lo que te aporta, no tiendes a idealizarlo/a. No necesitas que te recuerde tus cosas buenas por lo que podéis disfrutar de tus y sus cosas positivas. En este momento tienes una relación que te puede aportar mucho y podéis crecer en pareja.
Con tus hijos y familia:
Al quererte y al valorarte puedes querer a los demás. Puedes enseñar a tus hijos a entenderse y valorarse. Ellos son esponjas y su forma de ser está influenciada en gran medida por lo que ven en sus mayores. Si tú te quieres a ti mismo/a es más fácil que ellos aprendan a quererse y valorarse. Si tienes una alta autoestima el clima en tu hogar tenderá a ser más positivo y esto influirá de forma positiva en las relaciones de familia, con hijos, padres o hermanos.
El quererte a ti mismo/a te ayudará a querer a los demás, la seguridad en ti hará que tomes decisiones más valiosas y que puedan afectar de forma positiva a tu alrededor.
Claves para mejorar la autoestima
A continuación, paso a describir algunos aspectos que puedes llevar a cabo para trabajar tu autoestima.
- Dedícate tiempo a ti mismo/a.
- Háblate con respeto.
- Trátate con cariño, igual que tratas a los que quieres.
- Sonríe, voluntaria e involuntariamente
- Levántate cada día buscando una cualidad que tengas y que sea positiva, apúntala.
- Mírate cada día al espejo y apunta una cosa que te guste. (No vale repetir)
- Cuida tu aspecto físico, ve a la peluquería, cómprate ropa, cuídate las uñas…
- Cuando alguien te haga un cumplido apuntaló y créetelo.
- Trabaja con tus pensamientos distorsionados, transfórmalos.
- Busca ayuda de un psicólogo/a si solo/a te cuesta.
